jueves, 17 de diciembre de 2009

ÉL


Sentado en una banqueta de madera, en un otoño frío, su cabeza inclinada y la mirada fija en sus zapatos, está cansado y fatigado, sólo quiere que los minutos corran, son tantas las cosas que pasan por su cabeza, son tantos los recuerdos que pueden desaparecer con una desilusión, espera que ella reaccione y sus diferencias sean parte solo de esos momentos que él comienza a borrar de su cabeza. Es la pena que lo embarga, que corroe sus venas, es la fuerza de querer gritar sin importar las miradas, es sólo querer desaparecer por un instante. Se hace más frío, es más oscuro y ve como las esperanzas se están yendo de sus manos, ella no aparece...

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